Saltillo
09/11/2008 - 10:27:15 am
ERNESTINA GARZA DE RODRIGUEZ
Nació el 7 de noviembre de 1930 y murió ayer 7 de noviembre a la edad de 78 años.
Fue hija de Estanislao Garza y Lucía Tello, originarios de Piedras Negras, Coahuila.
Se casó con Alfonso Rodríguez Fraustro (†) a la edad de 22 años.
Ellos tuvieron siete hijos, Ernestina, Alfonso, Lucila, Amador (†), María del Carmen, María de la Luz, y César Rodríguez Garza, quienes le dieron la dicha de conocer el amor de sus cinco nietos Diana, Sergio Alfonso, Alondra, José Armando y Lucía del Carmen.
Su familia la recordará por servir siempre al próximo, por su gran amor y por su fortaleza que transmitía a los demás y por su honestidad.
Sus pasatiempos fueron el de ser comerciante, además de ser muy buena ama de casa.
Siempre fomento a sus hijos la integración familiar.
Su velatorio se llevó a cabo en Funerales Martínez en la sala Las Rosas, la misa fue oficiada en el panteón Santo Cristo, donde también fue sepultada.
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CLEMENTINA RUBALCABA JACOBO
A los 62 años de edad falleció Clementina Rubalcaba Jacobo, quien siempre se preocupó por el bienestar de sus seres queridos.
Clementina contrajo nupcias el 4 de mayo de 1968 con Gustavo Arroyo con quien crió a sus hijos Gustavo, José Armando, Ricardo y María de los Ángeles.
Se dedicó al hogar el cual siempre mantuvo impecable, además le gustaba coser y tejer, actividades en las que llegó a desarrollar gran habilidad. Creció en una familia grande ya que tuvo 12 hermanos con quienes compartió hermosos recuerdos e innumerables anécdotas.
Clementina dejó este mundo el 4 de noviembre y fue acompañada en su última morada por sus familiares y amigos quienes la extrañarán pero también recordarán con mucho cariño.
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RAMONA DE LA ROSA
Se distinguió por ser siempre una mujer alegre que le gustaba estar con su familia, pues creció con sus 10 hermanos María, José Braulio, Juan, Luz Elena, Rosa María, María Isabel, Bertha Lilia, Marialma, María de los Ángeles y Francisca, con quienes compartió grandes momentos.
Tuvo tres hijos Juan, Hugo y Édgar, a los que cuidó y sacó adelante, pues fue madre soltera lo que requirió de doble esfuerzo al ser mamá y papá para ellos.
Ramona disfrutaba de la lectura, ya que en los libros encontraba una salida a la imaginación y se olvidaba por un momento de su mundo. También fue buena cocinera, pero los buñuelos eran su especialidad, los cuales tenían su sazón única.
La familia la recuerda como la mamá de todos, ya que no sólo fue tía, sino que llegó a ser como una segunda madre para sus sobrinos, a quienes cuidó y protegió como a sus hijos.
Sus tres hijos, familiares y amigos la recuerdan con mucho cariño, también la extrañan, pero saben que se encuentra en un mejor lugar.
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PERFECTO SILVA PEREZ
Falleció el 5 de noviembre a los 91 años de edad.
Don Perfecto nació un 17 de agosto de 1917, sus padres fueron Eligio Silvia y Paz Pérez. Se casó a los 19 años y siempre será recordado como un padre amoroso y dedicado al cuidado de su familia.
Además sus seres queridos lo recuerdan como un hombre alegre y optimista, difícil de enojarse y carácter muy noble y siempre comprensivo.
Su pasatiempo favorito era pasear y caminar por las calles de Saltillo, el cual recordaba por con sus calles y paisajes de antaño.
Fue comerciante, pero le gustaba mucho el campo. Sus últimos años los pasó trabajando dando mantenimiento en un jardín de niños.
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NATIVIDAD GONZALEZ VALDES
Murió a la edad de 76 años. Madre de cinco hijos, Nicolás, María Isidra, María Diega, María Inocencia y Ramiro, quienes la recuerdan como una madre amorosa.
Se casó el 10 de diciembre de 1952 con José Isabel Guardiola Alemán, con quien estuvo casada por más de 40 años y a quien amó tanto como a sus hijos.
Natividad y su esposo fueron pioneros en Saltillo, pues fueron los primeros en tener tornos y rectificadores para automóviles, mismos que llegaron entre los 40’s y los 50’s, negocio que hasta la fecha sigue en pie, gracias al gran trabajo de sus iniciadores.
En la cocina demostraba sus mejores habilidades a la hora de preparar cualquier platillo, sin embargo, las conservas, los vinos y las cajetas eran su especialidad. También le gustaba la costura y el tejido, manualidades en las cuales se desempeñó por mucho tiempo.
Uno de los platillos favoritos de Natividad fue el mole, el cual disfrutaba y saboreaba con mucho gusto.
Vivió en el mismo domicilio toda su vida, siendo que su familia lleva ya casi 80 años en la casa.
Natividad abandonó este mundo el 6 de diciembre de 1999. A casi nueve años de su deceso la recuerdan con mucho cariño su familia y amigos.